Sesión 5. Mitología: Visitantes del Hades: Orfeo

5C. Orfeo en los infiernos

Orfeo contiene su llanto y decide “para no dejar de tantear incluso a las sombras” (Ovidio), ir a buscarla al mismo reino de los muertos.

En presencia de Hades y Perséfone, toma su lira y despliega todo su talento musical y oratorio (no en vano es hijo de Calíope, musa de la elocuencia) para convencer a los reyes del inframundo. El texto de Ovidio es magistral, uniendo la inteligencia en la elaboración de los argumentos, con la belleza de las palabras. Y finalmente, Orfeo lo consigue. Solo hay una condición muy simple: hasta que no traspase los límites del Hades, no podrá volver su cabeza para mira a su amada que camina tras él.

Pero en el último momento, casi a punto de cruzar la puerta del inframundo, Orfeo duda, vuelve la cabeza… y el pacto con los reyes del Hades se rompe. Eurídice es absorbida otra vez por las fuerzas oscuras.

Este terrible mito lo vemos encarnado en las imágenes que nos han dejado artistas de la talla de Rubens, Antonio Canova o Rodin, que nos transportan, cada uno desde sus propios universos artísticos, a las raíces mismas de la emoción que ya palpita en los textos de Ovidio y Virgilio.