1. Miguel Ángel: Primeros años

1C. En Florencia: El David (1501-1504) (17′)

Miguel Ángel vuelve a una Florencia sin los Medici. La recién restituida republica de la Signoria le encargara una escultura que acabara representando los valores de la propia institución republicana.

Realizado sobre un bloque de mármol ya esbozado por otro artista y que descansaba abandonado en la Opera del Duomo, Miguel Ángel hace emerger de él a un joven y atlético David que se distanciaba claramente del “canon” clásico de belleza masculina.

Tampoco representa a David victorioso con la cabeza de Goliat a sus pies, como antes habían hecho Donatello o Verrocchio. El David de Miguel Ángel se ha parado delante del gigante Goliat y en un momento de máxima tensión emocional, lo mira y calcula la distancia y el lugar exacto al que tiene que dirigir la piedra que ya tiene preparada en su mano derecha. Instantes después la lanzará con la honda y se le incrustará al gigante en su frente dándole muerte.