CARAVAGGIO (PARTE 2) – Roma 1599 hasta su muerte en 1610
Sesión 12
CARAVAGGIO (1601-1603) – Pal. Mattei: “Cecco” ayudante y modelo
Sesión dividida en cuatro vídeos:
- “Omnia Vincit Amor”:
– Carracci (Pallazzo Farnese) (1601) - Caravaggio: “Amor victorioso” (1601)
- “San Juan Bautista” (1602) y otros
- “El sacrificio de Isaac” (1603)
Acceso a la sesión completa: 10€
Acceso a los vídeos individuales:
Video 12A (21′)
“Omnia Vincit Amor”:
– Carracci (Pallazzo Farnese) (1601)
«Omnia Vincit Amor” (El amor todo lo vence) Asi comienza la Égloga X de Virgilio. En el Renacimiento, este tema se hizo muy popular en las decoraciones palaciegas, pues permitía representar las escenas eróticas de los amores de los dioses y revestirlas con la interpretación moral del triunfo del Amor Sacro (celestial y espiritual) sobre el Amor profano (mundano y pasional)
Según explica Bellori en su biografía de Annibale Carraci, la decoración que realizó este artista en la Gran Galería Farnese, versaba íntegramente en torno a este concepto.
Entre la sucesión de escenas mitológicas y alegorías, se representa de forma expresa el “Omnia Vincit Amor” en uno de los medallones fingidos de bronce: Un pequeño Cupido luchando con el dios Pan, que era la manera inequívoca de representar este concepto ¿Por qué?
Acceso este vídeo: 4€
Video 12B (31′)
Caravaggio: “Amor victorioso” (1601)
Unos meses después de que Annibale Carracci pintara los frescos en el Palazzo Farnese, en torno al “Omnia Vincit Amor”, Vincenzo Giustiniani le encarga a Caravaggio el mismo tema. Pero el artista, (con la aquiescencia del propio Gustiniani, sin duda) hizo una peculiar interpretación en donde un muchachito de unos 12 años (Cecco), disfrazado con una enormes alas de gorrión, representa a “Cupido sonriendo, en el acto de menospreciar el mundo” (inventario de 1638)
Caravaggio plantea casi, una parodia del tema moralizante, y su Cupido, desnudo, descarado y con pícara sonrisa, no es más que el retrato de un niño travieso disfrazado. Pero en eso reside su genialidad, pues la presencia de ese niño es tan real, que hace tambalearse los criterios mas consolidados que sobre la naturaleza del arte tenían sus contemporáneos.
Pero ¿Es una composición que Caravaggio creó de forma espontánea, como si se le hubiese ocurrido de repente? Sorprende descubrir en cada obra de este artista un elaboradísimo proceso en donde el arte del pasado tiene un papel esencial. En esta obra en concreto, podemos seguir las huellas del griego Lisipo, de Miguel Angel, de Parmigianino…
Acceso a este vídeo: 4€
Video 12C (18′)
“San Juan Bautista” (1602) y otros
Un San Juan Bautista socarrón, que vuelve su cabeza para mirarnos divertido. De nuevo Cecco, un niño preadolescente que se muestra en un desnudo integral.
Es difícil asociar esta figura con uno de los más importantes santos de la iglesia católica. Nos fijamos en esa piel de camello cobre la que está sentado y el cordero al que está abrazando. Estos son los únicos atributos identificativos con los que tradicionalmente se representaba a este santo. Faltaría sin embargo el más habitual: el cayado en forma de cruz.
San Juan, “el niño crecía y se fortalecía en espíritu, y permaneció en el desierto hasta el día de su manifestación delante de Israel” según el evangelio de Lucas.
Con esta obra tan sorprendente, Ciriaco Mattei, celebró el cumpleaños de su hijo mayor
Acceso a este vídeo: 4€
Video 12D (13′)
“El sacrificio de Isaac” (1603)
“El sacrificio de Isaac” fue el tema elegido por el primer concurso artístico convocado para realizar un encargo. En 1401 la Signoria de Florencia propuso este tema para elegir, entre los concursantes, al que debía de hacer los 28 relieves de bronce con escenas del Nuevo Testamento de las puertas norte del Baptisterio.
La importancia estriba en que, entre los participantes, se encontraban los que iban a poner las primeras piedras de una nueva forma de concebir el mundo y particularmente el arte, tras el largo periodo medieval. Hablamos del nacimiento del Renacimiento en Florencia y de Lorenzo Ghiberti y Filippo Brunelleschi, presentando esos relieves sobre “El Sacrificio de Isaac” con planteamientos revolucionarios, aunque muy diferentes.
Caravaggio (más identificado con la propuesta de Brunelleschi), acometerá este tema con un realismo espeluznante. De nuevo Cecco. Pero esta vez, sí que resulta totalmente convincente en su papel de Isaac, retorciéndose bajo la poderosa mano de su padre Abraham, gritando de pavor al ver acercarse el cuchillo a su garganta…