Miguel Ángel: de la «Belleza» a la «Terribilitá»

Sesión 9. Miguel Ángel: Tumba de Julio II y últimos años

Sesión dividida en cuatro vídeos:

  • Introducción / 4ª versión de la Tumba: Raquel y Lea y Julio II  (42´)
  • 4ª versión de la Tumba: Moisés  (15´)
  • La Piedad de L’Opera dei Duomo (21´)
  • Piedad Rondanini (23´)

        Acceso a la conferencia completa: 10€

        Acceso a los vídeos individuales:

        Vídeo 9A. Introducción / 4ª versión de la Tumba: Raquel y Lea y Julio II  (42´)

        En 1537, tras mas de 30 años desde el encargo por parte de Julio II en 1505, Miguel Ángel está a punto de acabar el monumento funerario de Julio II. Solo le queda acabar el Moisés para el centro del piso inferior. Las demás esculturas (reducidas a 6 en la última negociación con lo della Rovre), están ya acabadas.

        Pero se produce un giro inesperado que todo lo trastoca: Sus clientes, la familia della Rovere han entrado a formar parte del “Los espirituales”, el grupo de Viterbo al que Miguel Ángel esta intensamente unido.

        La tumba de Julio II se presenta entonces como una ocasión única de poder expresar la ideología viterbense.

        Miguel Ángel desecha a los dos prisioneros realizados en 1513, que flanqueaban el Moisés y en su lugar esculpe dos nuevas figuras que representan “La Vida Contemplativa” (la FE) y ”La vida activa” (La caridad, es decir, las obras) tratado todo de tal manera que se convierte en un verdadero manifiesto espiritual de las creencias del grupo.

        Acceso a este vídeo: 4€

        Vídeo 9B.  4ª versión de la Tumba: Moisés  (15´)

        El Moisés fue una de las esculturas que Miguel ángel empezó a esbozar en 1513, junto a los dos primeros prisioneros: “El rebelde” y “El moribundo”. Su destino era el piso superior del monumento, al otro lado de una sibila.

        Esta posición del Moisés se mantuvo hasta que en 1537, ya en la 4ª y definitiva versión, Miguel Ángel se comprometió a colocarla como figura central en la zona baja de la tumba.

        Ya acabamos de ver, como el compromiso con “Los Espirituales” le llevó a cambiar el programa iconográfico y desechar a los prisioneros para esculpir las dos esculturas femeninas de la Fe y la Caridad.

        En la última restauración que se llevó a cabo entre 2001 y 2003, Antonio Forcellino descubrió la razón por la que un testigo anónimo contemporáneo del maestro, dejó escrito el gran milagro que presenció cuando en una segunda visita al taller de Miguel Angel vio como el artista “le había girado la cabeza y que en la punta de la nariz le había dejado, cosa admirable, un poco de la mejilla con la piel vieja”…

        Acceso a este vídeo: 4€

        Vídeo 9C.  La Piedad de L’Opera dei Duomo (21´)

        Miguel Ángel esculpió este grupo de la Piedad con 4 figuras, para su propia tumba. Es evidente que al no estar limitado por ningún cliente, pudo desarrollar el tema de una manera totalmente personal, como expresión intima de su fe renovada y su compromiso espiritual con el grupo de Viterbo.

        Cristo es la figura central que se muestra al espectador con todo realismo, trágicamente vencido por la muerte. Su cuerpo se desliza hacia abajo formando una violenta línea quebrada mientras que su Madre María, María Magdalena, y Nicodemo le sostienen para no dejarle caer.

        Ese cuerpo sin vida rodeado de los que le aman, solicita nuestra empatía, y se proclama como el verdadero y único poder salvífico a través de la Pasión y de la Muerte.

        Y en Nicodemo, la figura central que muestra el cadáver de Cristo, Miguel Ángel ha plasmado su propio retrato.

        Pero tras una crisis emocional derivada de las circunstancias difíciles que estaba viviendo, Miguel Ángel intentó destruirla…

        Acceso a este vídeo: 4€

        Vídeo 9D.  Piedad Rondanini (23´)

        La última obra en la que Miguel Ángel estaba trabajando antes de morir fue en su “Piedad Rondanini”, una escultura sin encargo previo que podría ir destinada quizá también a su tumba, después de haber destruido y regalado la Piedad della Opera del Duomo.

        Comenzada en 1552, y con el Cristo en muy avanzado estado de ejecución, Miguel Ángel con 88 años, pocos meses antes de morir comenzó una radical trasformación (como ya antes lo había hecho con su Moisés) que no pudo concluir.

        Ahí quedó un brazo separado del cuerpo, sin continuidad con ningún hombro, pues Miguel Ángel lo hizo desaparecer. Ahí ha quedado el otro brazo pegado al cuerpo consumido de Cristo, que ha perdido todo su monumental volumen, en un proceso de desmaterialización sin precedentes en el propio artista.

        María pegada a su Hijo, no sosteniéndole, como tenia que haber sido, sino apoyada en Él. Como dos espíritus ingrávidos que comienzan su ascensión hacia a eternidad.

        Miguel Ángel iniciaba con esta escultura una nueva etapa artística, en donde la expresión de las emociones mas abstractas se imponían sobre el realismo de las formas. Pero la muerte le sobrevino antes de poder desarrollar esta nueva vía artística que no será retomada hasta principios del siglo XX.

        Acceso a este vídeo: 4€