2. Miguel Ángel: Trabajos en Florencia, descubrimiento de Laocoonte y Los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina I – de 1501 a 1508
2B. Descubrimiento de «Laocoonte y sus hijos» (1506) (14′)
En 1505 Miguel Ángel se encuentra en Roma. El Papa Julio II acaba de hacerle un encargo de gran envergadura: su propio monumento funerario, una gigantesca obra que llevaría 40 esculturas. Enseguida se desplazó a las canteras de Carrara , en los Alpes apuanos para seleccionar los bloques de mármol.
En sus idas y venidas de Carrara a Roma, coincidió que, estando en la Ciudad eterna en 1506, corrió la noticia de que en la viña de un patricio romano había aparecido un grupo escultórico que se adivinaba de excelente calidad. Julio II, como uno de los coleccionistas de Arte antiguo mas entusiasta, fue informado inmediatamente de ello y envió al arquitecto Giuliano de Sangallo y a Miguel Ángel que se encontraba con él, para que supervisaran la extracción.
Ante los ojos extasiados de los dos artistas apareció la estatua mas bella y trágica que jamás habían visto. Enseguida se les vino a la memoria la descripción de Plinio el Viejo, sobre un grupo escultórico que representaba a “Laocoonte y sus hijos”.
Esa escultura, desde entones epitome del sufrimiento máximo, transformará la concepción artística de Miguel Ángel. Supondrá un punto de inflexión en su obra.