CARAVAGGIO (PARTE 2) – Roma 1599 hasta su muerte en 1610

Sesión 11 

CARAVAGGIO en el Palazzo Mattei (de 1601 a 1603) – (1)

Sesión dividida en cuatro vídeos:

  • Cena en Emaus (1601)
  • “El prendimiento de Cristo” (1603)
  • “San Mateo y el Angel” – Capilla Contarelli (1602)
    − La primera versión
    − Segunda versión (definitiva)
  • “Incredulidad de Santo Tomas” (1601-1603)

Acceso a la sesión completa: 10€

Acceso a los vídeos individuales:

Video 11A  (40′)
“Cena en Emaús” (1601)

En el 1601 Caravaggio abandona el Palazzo Madama del Cardenal del Monte y se traslada al Palazzo del también cardenal GIROLAMO MATEI, que se sumó asi, a los que apoyaban el revolucionario arte Naturalista del pintor.

Para Ciriaco Matei, pintó la “CENA DE EMAÚS”: Cristo resucitado se aparee a dos de sus discípulos que caminan hacia Emaús, pero estos, no le reconocen. Entran los tres en una taberna a cenar, y es en el momento de bendecir el pan, cuando se dan cuenta de que tiene delante a su Maestro, al que han visto morir en una cruz tres días antes…

Caravaggio, recoge influencias de Leonardo da Vinci en su “Ultima cena”, de Tiziano en su “Cena de Emaús”… No oculta esos “prestamos” de tanta autoridad, pero los pasa por el potente filtro de su talento creativo.

Los discípulos se convierten en sencillos trabajadores que frecuentan una de las muchas tabernas que se repartían por los barrios populares de Roma. Sus fisionomías, vestimentas, sus gestos espontáneos… La escena cobra vida como si se estuviera desarrollando delante de nuestros ojos en ese mismo momento.

Acceso este vídeo: 4€

Video 11B  (16′)
“El prendimiento de Cristo” (1603)

Es el segundo encargo de Ciriaco Matei.

Obra poco conocida, principalmente porque fue descubierta en Dublín en 1990. Caravaggio se enfrenta a una escena representada en muchísimas ocasiones a lo largo de la historia de la pintura. Pero él, va mucho más allá de una simple escena narrativa.

Caravaggio se adentra en los pensamientos, en las dudas, en las emociones de cada uno de los personajes y busca la manera de trasmitir esa compleja red psicológica de actos y reacciones a través de gestos muy medidos, miradas que intencionalmente se cruzan o se evitan, manos que apresan, huyen o se entrelazan…

Hay que mirar muy atentamente, detenerse en los detalles para sentir la fuerza arrolladora de ese de ese momento de tensión y violencia

Acceso a este vídeo: 4€

Video 11C  (21′)
“San Mateo y el Angel” – Capilla Contarelli (1602)
− La primera versión
− Segunda versión (definitiva)

Volvemos a la capilla Contarelli de la iglesia de San Luis de los Franceses.

Caravaggio había entregado en 1600 (año jubilar), los dos cuadros laterales representando “La conversión de San Pablo” y “El martirio de san Pedro”. Pero el altar mayor estaba aún vacío a la espera de un relieve en mármol que no acababa de llegar.

Cuando por fin en 1602, el escultor flamenco Jackes Cobaert entregó esta obra, los sacerdotes lo rechazaron y decidieron encomendar el “San Mateo inspirado por un Ángel” a Caravaggio, renunciando a la idea inicial de un altar de mármol.

La obra de Caravaggio también fue rechazada…. Pero a él le ofrecieron una segunda oportunidad

Aunque la primera versión se perdió durante la segunda guerra mundial, se conserva una fotografía,, Resulta muy interesante, cotejarla con el texto de Bellori, en donde expone los argumentos que se esgrimieron para su rechazo.

La segunda y definitiva versión es la que actualmente está expuesta en el altar mayor de la capilla, y supone una capitulación total de las intenciones con que acometió la primera versión.

Acceso a este vídeo: 4€

Video 11D  (7′)
“Incredulidad de Santo Tomas” (1601-1603)

“Pon aquí tu dedo y mira mis manos; acerca tu mano y métela en mi costado”. Tomás, temeroso no se atreve, pero Cristo le coge la muñeca y le obliga a meter el dedo en la herida abierta en su costado… Y Tomas se asombra, enarca la cejas y mira fijamente esa piel que se abre y de la que no mana ni una gota de sangre. Su camisa rota, su expresión torpe, su ignorancia expresa…

Para representar este pasaje evangélico no se necesita más que a Jesús y a Tomas. Pero Caravaggio, en una muestra de genialidad, incorpora a otros dos apóstoles, que acercan sus cabezas y miran con igual concentración que Tomas, la herida del costado de Jesús. Tres hombres del pueblo, de esos bajos fondos de Roma que Caravaggio frecuentaba.

Las cuatro cabezas muy juntas, alineadas en horizontal y en vertical, conformando un rombo perfecto en donde la acción se detiene, con los cuatro pares de ojos concentrados en un único punto: La herida abierta que revela el milagro.

Acceso a este vídeo: 4€